El método MoSCoW para la priorización de tareas y la toma de decisiones

Método MoSCoW

Ya sea que estés tratando de decidir qué tarea colocar primero en tu lista de tareas pendientes o en qué característica de tu producto debes trabajar antes, establecer prioridades no es tarea sencilla. Y es entonces cuando un planteamiento estratégico puede ser útil. ¿En qué consiste el método MoSCoW?

¿Qué es el método MoSCoW?

El método MoSCoW es una forma sencilla y eficaz de poner orden en todas las opciones o tareas posibles colocándolas en cuatro categorías distintas: debo, debería, podría, no lo haré.

El método MoSCoW fue desarrollado por Dai Clegg, un especialista en modelado de datos que trabajaba como consultor en Oracle. El acrónimo se deriva de la primera letra en inglés de cada una de las cuatro categorías de priorización (Must, Should, Could, Won’t). El objetivo categorizar de forma más explícita que el método tradicional de priorización «alto, medio, bajo».

  • Debo: Retos no negociables y que hay que abordar lo antes posible. Por ejemplo, esta categoría podría incluir características cruciales para un producto mínimo viable, o la preparación que debe realizar absolutamente antes de una reunión con el cliente. Estos requisitos se consideran fundamentales para que el proyecto tenga éxito.
  • Debería. Esta categoría incluye requisitos importantes que no son tan críticos y que pueden esperar hasta otra sesión de trabajo. Trabajar en ellos mejoraría las posibilidades de éxito del proyecto, pero no es esencial.
  • Podría. Aquí puedes incluir todos los requisitos potenciales que «estaría bien tener», es decir, que son deseables, pero que pueden ignorarse con seguridad en caso de falta de tiempo y recursos.
  • No lo haré. Todo lo que esté en esta categoría puede eliminarse de la lista de tareas. Estos requisitos potenciales no son apropiados para abordar en este momento, o no están alineados en absoluto con los objetivos generales.

Cómo utilizar el método MoSCoW

Aunque el método MoSCoW surgió en el contexto de la gestión de proyectos, puede utilizarse para poner orden en cualquier tipo de lista de actividades, ya sea una lista de posibles características del producto o una lista de tareas personales. Sin embargo, colocar estos requisitos en una de las cuatro categorías es sólo el comienzo del proceso de priorización.

  1. Coloca los elementos en una de las cuatro categorías. Cuando no estés seguro, coloca siempre los requisitos en la categoría inferior, por ejemplo, debería en lugar de debe. En futuros pasos podrás mejorar o reducir los requisitos, así que no te preocupes si no está seguro de la ubicación de algunos elementos.
  2. Reserva tiempo en tu calendario. Empieza por los elementos de la categoría «debe» y luego pasa a los de la categoría «debería», pero no llenes todo el calendario. Detente siempre que tu calendario comience a llenarse. Es importante mantener un margen de maniobra en caso de que algunas tareas lleven más tiempo del previsto.
  3. Revisa regularmente las cuatro categorías. Las prioridades pueden cambiar. Haz una revisión semanal, echa un vistazo a las cuatro categorías y considera si la priorización sigue teniendo sentido. En caso de duda, puede ser útil combinar el método MoSCoW con el método Eisenhower, que incluye un componente de tiempo para decidir qué es urgente e importante, importante pero no urgente, urgente pero no importante, o ni urgente ni importante. El método Eisenhower también puede utilizarse para decidir en qué se debe trabajar entre varios requisitos con la misma categoría.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba