Cómo sentirse a gusto con uno mismo con la horquilla de la comodidad

Por regla general, la cantidad de éxito que quieras tener en un campo determinado será (casi) directamente proporcional al sacrificio que harás en otros campos. Y es algo relativo. Que lo hagas mejor o peor en la vida depende de ti y de tu escala de valores, no de lo que haga (o tenga) tu vecino. ¿Has pensado en cuál es tu escala en este momento de tu vida? ¿Has reflexionado sobre si a largo plazo un 7 sobre 10 en tu escala en un ámbito te merece más la pena que un 10 o un 9 sobre 10?

¿Qué es la horquilla de la comodidad?

Todos tenemos unos estándares totalmente personales y subjetivos en base a los cuales tomamos decisiones. ¿Tienes en tu cabeza cuál sería tu cuerpo ideal? Ese que te gustaría tener si pudieras conseguirlo solo con un chasquido de dedos. De igual manera, seguro que tienes también en tu cabeza una idea del cuerpo con el que no te empiezas a sentir tan cómodo.

Tal y como lo explica Edu Barrecheguren en su programa de entrenamiento y nutrición DOCE, en tu escala de la comodidad el «cuerpo 10» sería el cuerpo de tus sueños y un 5 sería para ti un punto en el que aún estás cómodo, pero que no quieres bajar de ahí.

Pues bien, tu horquilla de la comodidad es cualquier punto entre ese «mínimo aceptable» y ese «cuerpo ideal».

¿Por qué es útil la escala de la comodidad?

Este concepto no es solo aplicable al mundo físico. Seguro que en tu cabeza tienes una idea de lo que para ti sería el padre o madre ideal, la pareja perfecta o el trabajador ejemplar. Pero por muchas razones llegar a ese estado de perfección no es posible, sobre todo si tus estándares son demasiado elevados.

Es en este punto en el que debemos plantearnos cuál es nuestra escala de la comodidad. ¿Cómo puedo sentirme cómodo conmigo mismo, conseguir mis metas y no morir en el intento? Tener definidos tus «límites», ese margen de juego en el que saber cuándo apretar más y cuándo aflojar más nos permite tomar decisiones de forma consciente y sin remordimientos.

De esta manera, cuando vayas a pasar por una etapa de tu vida en la que te costará más cumplir con tus hábitos ideales, te podrás mantener un poco más cerca de ese «mínimo aceptable» y volver a apretar las tuercas y subir a la parte alta sin problema cuando pase ese período.

¿Cómo aplicar la horquilla de la comodidad?

1. Define tus prioridades

Antes de definir tus límites, debes decidir qué es importante para ti y en qué te quieres enfocar en tu situación actual. Si recuerdas lo que hablábamos en el artículo de la rueda de la vida, debemos hacer el ejercicio de nuestro grado de satisfacción respecto a cada faceta de nuestra vida y reflexionar acerca de dónde queremos poner el foco en función de nuestros objetivos personales.

2. Determina tu horquilla de la comodidad en cada área

Una vez tengas claro a qué áreas quieres dar prioridad, determina los límites mínimos y máximos en cada área. Por ejemplo, ¿cuánto es lo mínimo que estás dispuesto a ahorrar y cuál sería tu cantidad ahorro ideal? Definir tu escala en la que precises para cada momento concreto de tu vida cuáles son tus aspiraciones de ahorro, te permite tomar decisiones de cuánto te «compensa» apretar o aflojar y definir los esfuerzos y sacrificios que quieres asumir.

Ajusta tu camino en función de lo que quieras conseguir. Tan solo tienes que ser consciente de hasta dónde te encuentras cómodo e ir jugando dentro de esa horquilla que por cierto, solo defines tú, nadie más. No tiene que ser «blanco o negro», todo esto se puede flexibilizar mucho más de lo que pensamos.

3. Juega dentro de tu horquilla de la comodidad

Digamos que quieres hacer un viaje en el que sabes que vas a necesitar gastar una gran parte de tus ahorros pero no quieres que esto suponga dejar de lado todo el esfuerzo que llevas haciendo los meses anteriores. En este caso, tienes que ser consciente de que esto es un juego de tira y afloja. A lo mejor lo que tengo que hacer los meses antes del viaje es sacrificar algunos otros planes, dejar un «depósito» y estar en tu punto más alto de tu escala. Así, evitarás estar preocupándote durante tu viaje por lo que te estás gastando y serás más consciente de lo que tienes que «apretar» después.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba