La rutina nocturna definitiva: los 10 mejores hábitos nocturnos

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La imagen de calentar comida rápida en el microondas, abrir una cerveza y ver un par de episodios de la serie del momento de Netflix al llegar de trabajar puede ser tentadora. Sin embargo, los malos hábitos antes de ir a dormir pueden arruinar nuestra calidad del sueño y perjudicar nuestra productividad del día siguiente.

La mejor forma de garantizar un sueño ininterrumpido y profundo es desarrollar una rutina nocturna calmada y saludable. A continuación, te cuento 10 hábitos nocturnos para que prepares tu mente para un sueño reparador.

1. Repasa tu lista de tareas pendientes y prepara una nueva

Admito ser fan de las listas de to-do’s, pero ¿Sabes por qué? Porque creo que funcionan. Revisar nuestra lista de tareas pendientes nos permite hacer un seguimiento de nuestros progresos.

No estoy hablando de obligarnos a tachar todas las tareas de la lista antes de ir a dormir. Al contrario. Echa un vistazo a tu lista de tareas pendientes y alégrate por las que has conseguido cumplir. Aunque tengas que posponer ciertas tareas o agregar nuevas, prepararte para el día próximo es un hábito nocturno crucial y asienta las bases para una mañana productiva.

2. Prepara la ropa del día siguiente

Aunque a priori este hábito pueda dar un poco de pereza, te aseguro que lo agradecerás por la mañana y te evitará empezar el día con estrés.

También es muy útil preparar tu ropa de gimnasia para el día siguiente. La ropa en la silla al levantarte funcionará como un recordatorio que evitará que te pongas excusas para ir al gimnasio. Es solo cuestión de ponértelo fácil :).

3. Asegúrate de que tu baño, cocina y cuarto están ordenados

Hacer una revisión general de que tu hogar está ordenado servirá para evitar que el desorden se apodere. No hay mejor forma de tener la mente en calma y de vaciar la mente que un entorno ordenado.

Te aseguro que agradecerás levantarte por la mañana y no encontrar platos sucios en la mesa de la cocina o en el fregadero. Ah, y no hablemos de encontrar ropa sucia tirada en el cuarto de baño.

4. Ponte ropa cómoda

Llegar a casa y cambiar la ropa del trabajo por ropa cómoda es uno de los mayores placeres. Es como una forma de hacer a nuestra mente entender que el día de trabajo ha terminado.

5. Evita el alcohol y el exceso de comida

Es cierto que esta regla puede no aplicarse si sales un sábado por la noche, pero por lo general, intenta abstenerte de cenas pesadas y alcohol. Sí, esa cervecita que te tomas al salir de trabajar con los compañeros del trabajo también entre dentro de este grupo.

El alcohol y comidas como patatas fritas, pizza o tacos tardan más en digerirse y dificultan la tarea de conciliar el sueño. Seguramente tendrás que soportar algunas críticas y miradas si rechazas una cerveza por parte de algún compañero, pero te aseguro que merecerá la pena.

6. Limpia tu cara y cepilla tus dientes

La limpieza facial y el cepillado de los dientes son hábitos de autocuidado indispensables. Tendemos a olvidar cuánto tiempo de nuestras vidas pasamos durmiendo, pegando nuestras caras a las almohadas. 

Independientemente de tu posición para dormir, tus mejillas y frente permanecerán presionadas contra una tela durante varias horas. Puede que no te des cuenta, pero esto afectará tu piel en algún momento. Piénsalo bien: de siete a ocho horas al día durante 20 años. Eso equivale a muchas horas. El cuidado de la piel nocturno es primordial en este sentido.

7. Evalúa el día de hoy y expresa gratitud

Incluso si solo está dando pequeños pasos, todo progreso es un progreso. Cualesquiera que sean tus objetivos actuales, pregúntate qué ha hecho hoy para acercarse más a esas metas. Roma no se construyó en un día.

Difundir energía positiva y gratitud es parte de la rutina nocturna definitiva y contribuye a la propia tranquilidad y a una buena noche de sueño. 

8. Lee entre 20 y 60 minutos

Sin lugar a dudas, la lectura es parte de la rutina nocturna definitiva. En lugar de esas sesiones de Netflix, te recomiendo entrar en el sorprendente mundo de la sabiduría literaria. Ya sea ficción, desarrollo personal o historia, hay libros para todos los gustos.

Si todavía no te he convencido, aquí te dejo algunas otras razones por las que la lectura es uno de los mejores hábitos nocturnos.

En primer lugar, contribuye mucho más a aumentar los niveles de fatiga de nuestro cerebro que la televisión o las películas, ya que es imposible leer y hacer otra cosa al mismo tiempo. Además, nuestros ojos y mente están concentrados en una sola cosa, lo que prepara al cerebro para el sueño.

En segundo lugar, leer es sinónimo de tranquilidad y silencio. ¿Has probado alguna vez hablar y leer al mismo tiempo? Yo al menos soy incapaz. Por eso, sumergirse en un buen libro es perfecto para dejar de hablar y evitar registrar cualquier otro sonido de fondo.

9. Evita los dispositivos electrónicos

Tras terminar tu sesión de lectura, aleja tu teléfono lo máximo que puedas. No solo para evitar que te molesten los sonidos durante la noche, sino para resistirte más fácilmente al omnipotente botón de repetición de la alarma.

Aquí también se incluye la tablet o cualquier otro dispositivo electrónico. La luz generalmente tiene un significado opuesto a dejar la mente vacía y no permiten una buena tranquilidad nocturna.

10. Apaga la mente

Después de apagar todas las luces posibles, hay que apagar la mente. Ponte cómodo, elimina los últimos pensamientos que estén deambulando y… a descansar.

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