Cambio sostenible: cómo lograr un crecimiento a largo plazo

Nuestra tendencia natural como humanos es buscar la estabilidad o el equilibrio. Por ejemplo, cuando nuestra temperatura corporal baja, nuestro cuerpo pone en marcha todos los recursos que tiene a su alcance para conseguir estabilizarlo y recuperar la temperatura óptima.

En nuestra vida diaria también ocurre algo similar. Caemos en ciertos patrones o hábitos diarios y, con el tiempo, esta forma de comportarnos se convierte en nuestra propia versión del equilibrio. Al igual que ocurre con nuestro cuerpo, diseñamos nuestras propias fuerzas y ciclos de estabilización que moderan nuestra propia compensación. Se convierten en nuestra «normalidad» y no nos damos cuenta de qué estamos haciendo hasta que intentamos hacer un cambio. En este artículo quiero contarte mi visión sobre cómo conseguir un crecimiento que sea sostenible en el largo plazo.

La paradoja del cambio radical

Llega año nuevo y todos nos fijamos unas metas superambiciosas: voy a bajar X kilos, voy a ir al gimnasio todos los días, voy a leer un rato cada noche y muchos propósitos similares. Y esto es estupendo; pero a la hora de la verdad, nos damos cuenta de que esta búsqueda de un cambio radical inmediato contradice totalmente a todas esas fuerzas «estabilizadoras» que hemos diseñado.

De hecho, si nuestro propósito es muy distinto de nuestra normalidad, todo se volverá en nuestra contra para que volvamos al equilibrio. Y no solo eso, sino que como dice George Leonar en su libro Mastery, «»La resistencia es proporcional al tamaño y la velocidad del cambio, no a si el cambio es favorable o desfavorable«.

En otras palabras, cuanto más rápido intentemos cambiar, más probabilidades tendremos de no conseguir el cambio. La mera búsqueda de un cambio brusco genera muchísimas fuerzas contrarias que lucharán para devolverte a tu estilo de vida anterior. ¿Resultado? Es posible que durante un tiempo puedas superar el equilibrio, pero en la mayoría de los casos esa energía se apaga y hay una recaída.

¿Cómo conseguir un cambio sostenible?

Mi objetivo con este artículo no es ni muchísimo menos desmotivar el cambio. Creo que cualquier crecimiento requiere de un proceso y todos deberíamos buscar constantemente ese proceso que nos conduzca a una mejor versión de nosotros mismos. Sin embargo, tenemos que conseguir un cambio sostenible.

Cuando un atleta entrena demasiado, suele terminar lesionándose. Igual que cuando una persona se involucra demasiado en un proyecto, puede terminar quemándose y derrumbándose. A nuestra naturaleza no le gustan las condiciones extremas.

El crecimiento sostenible se consigue gracias a la acumulación de pequeñas ganancias marginales. Concentrarse en mejoras del uno por ciento, nos impulsa hacia delante. Pensemos en nuestro cuerpo o cerebro como un músculo: si el peso que entrenas es demasiado ligero, no conseguirás reforzar los músculos. Pero, de la misma manera, tampoco conseguirás mejoras si el peso es extremadamente pesado. Concentrarse en esas pequeñas mejoras e ir subiendo el peso de forma progresiva permitirá a los músculos adaptarse a los pequeños cambios e ir construyendo su nuevo equilibrio sin generar tanta resistencia.

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