Descubre cómo influye tu personalidad en tu trabajo con el test de Myers-Briggs

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La transición al trabajo a distancia nos ha dado a muchos de nosotros una nueva perspectiva sobre cómo trabajamos. Sin el contexto de un espacio de trabajo compartido ni el ritmo de un día típico de oficina, es mucho más importante cómo influyen nuestras propias personalidades en nuestro desempeño. El test Myers-Briggs (MBTI) es una forma útil (y divertida) de abordar esta lucha de personalidades. Considerado generalmente como uno de los tests de personalidad más precisos que existen, el MBTI se aplica ampliamente en el mundo empresarial, y ya lo utilizan 89 de las 100 empresas de la lista Fortune.

¿Qué es el test Myers-Briggs (MBTI)?

El MBTI es un test que se basa en la teoría de las personalidades del psicólogo Carl Jung, quien creía que existen cuatro funciones psicológicas básicas: pensar, sentir, intuir y percibir. Myers y Briggs, fascinados por esta teoría, creyeron que podía tener una amplia aplicación práctica en el mundo real. Por ello, durante la Segunda Guerra Mundial, empezaron a investigar y desarrollar un indicador que pudiera utilizarse para ayudar a comprender las diferencias individuales.

Myers y Briggs creían que, si ayudaban a las personas a entender su personalidad, les permitiría elegir una carrera profesional que se ajustase mejor a su forma de ser y así lograr una vida más feliz y plena.

El objetivo del test Myers-Briggt es permitir que los encuestados exploren y comprendan mejor sus propias personalidades, incluyendo sus gustos, manías, fortalezas, debilidades, posibles preferencias profesionales y compatibilidad con otras personas. Ningún tipo de personalidad es «mejor» o «peor» que otra. El objetivo de esta herramienta es simplemente ayudar a cada uno a conocerse mejor a sí mismo.

¿Cuáles son los 16 tipos de personalidad de Myers-Briggs?

A continuación te cuento cada grupo de personalidades del test Myers-Briggt. Puedes ver cuál es la tuya de forma totalmente gratuita en el siguiente enlace: Test MBTI. Si gestionas un equipo, te recomiendo que pidas a los miembros de tu equipo que hagan el test. Una vez que conozcas los tipos de personalidad de los miembros de tu equipo, podrás asignarles mejor los proyectos que se ajusten a sus preferencias, fortalezas y debilidades.

  • ENERGÍA: ¿Dónde recargas tu energía y hacia qué la diriges? ¿Tiendes a la EXTRAVERSIÓN (E) o a la INTROVERSIÓN (I)?
  • PERCEPCIÓN: ¿Cómo recoges la información? ¿En base a SENSACIONES (S) o a través de la INTUICIÓN (N)?
  • DECISIÓN: ¿Cómo tomas decisiones? ¿Basadas en la razón y la lógica (T) o basada en tus propios valores y sentimientos (F)?
  • VIDA: ¿Cómo manejas los “deadlines”? ¿Prefieres estructurar con juicio(J) o de forma espontánea (P)?

Los logistas (ISTJ): realistas responsables

Quiénes son: cumplidores que aprecian la claridad, adoran las rutinas y creen en valores como el honor, el trabajo duro y la responsabilidad social. Son tranquilos, reservados y fiables. El tipo de personalidad Logista busca estructura, reglas claramente definidas y respeto por la autoridad y la jerarquía. Para el Logista, las responsabilidades no son una carga, sino más bien un signo de la confianza que se ha depositado en él y una oportunidad para demostrar que es la persona adecuada para el trabajo.

Este tipo de personalidad tiene una organización increíble, lo cual es una gran ventaja en un entorno de trabajo a distancia. No necesitan mucha gestión ni control, basta con enviarles por correo electrónico una lista de tareas al comienzo de la semana, y puedes confiar en que se pondrán a trabajar tranquilamente. También serían el perfil perfecto para organizar y propiciar el uso de cualquier espacio compartido en línea, desde Dropbox hasta Google Docs.

Los abogados (INFJ): visionarios perceptivos

Son personas creativas que se caracterizan por ser muy contundentes con sus decisiones, y también muy intuitivos. Se preocupan por los sentimientos de sus compañeros y tienden a ser grandes pensadores con una enorme cantidad de ideas. Los INFJ quieren saber que su trabajo ayuda a la gente y promueve su propio crecimiento personal. Esto significa que su trabajo debe estar en consonancia con sus valores, principios y creencias.

Como el proceso de contratación es más difícil en un mundo remoto, los Defensores pueden ser un as en la manga. Estas personas suelen ser muy buenos jueces del carácter, por lo que es bueno tenerlos presentes en las entrevistas virtuales. Eso sí, evita ponerles en el centro de las reuniones, ya que no les gusta llamar la atención y trabajan mucho mejor entre bastidores. Además, los INFJ son ingeniosos y creativos, y pueden encontrar maneras de hacer que casi cualquier puesto sea bueno para ellos. Eso sí, la mayoría de las personas con este tipo de personalidad prefieren no pensar que están por encima o por debajo de los demás, independientemente del lugar que ocupen en la jerarquía de la empresa.

Los arquitectos (INTJ): planificadores conceptuales

Son innovadores muy perfeccionistas que se sienten cómodos solos y pueden prosperar fácilmente en un entorno de trabajo en remoto. Las personas con este tipo de personalidad son solucionadores naturales de problemas que son excelentes para tomar una idea y convertirla en un plan de acción. Son hábiles tanto en el pensamiento intuitivo como en el práctico. Al ser tan perfeccionistas para algunos tipos de personalidad puede ser un reto trabajar con arquitectos. Los arquitectos pueden ser duros o despectivos con las personas a las que no respetan. En particular, rechazan a los compañeros de trabajo que priorizan la comodidad sobre la innovación o la socialización sobre el éxito.

Este grupo suele sentirse más cómodo comunicándose por texto, por lo que a menudo habrá que empujarles para que cojan el teléfono o acudan a una llamada de Zoom. Están muy centrados en los plazos, pero también existe el peligro de que se precipiten a tomar decisiones, sobre todo si no tienen compañeros cerca para controlar sus impulsos. A veces los INTJ necesitan que se les recuerde que deben detenerse un segundo, tomarse su tiempo y dejar que las ideas florezcan, en lugar de precipitarse al tomar una decisión.

Los defensores (ISFJ): ayudantes prácticos

Los Defensores tienen como objetivo poner el buen servicio y la dedicación por encima de todo, ya sea ayudando directamente a los clientes, ayudando a los compañeros de trabajo o promoviendo la organización y productividad en los equipos. Son muy amables y siempre buscan escuchar las preocupaciones de sus compañeros y encontrar formas de resolverlas.

Los ISFJ priorizan la armonía y la cooperación, tienen una fuerte ética de trabajo y son sensibles a los deseos y sentimientos de sus compañeros. Por eso, suelen ser extremadamente proactivos a la hora de mantener a equipos remotos unidos y cómodos.

Los ISFJ muestran una increíble atención al detalle, por lo que son estupendos para revisar el trabajo de los demás, editar documentos compartidos o revisar lanzamientos y propuestas en la fase final. También son muy buenos para seguir las reglas e inspirar a los demás a hacer lo mismo, así que es bueno dejarles al mando de cualquier software de seguimiento del tiempo para aumentar la eficiencia global del equipo.

Los virtuosos (ISTP): pragmáticos lógicos

Son personas directas, que van al grano, leales a sus compañeros, pero que no se preocupan demasiado por las leyes y las normas. Los ISTP son los más imprevisibles de los 16 tipos de personalidad, porque suelen ser racionales y lógicos, pero también pueden ser entusiastas y espontáneos. Los ISTP tienden a sobresalir en la resolución de problemas, por lo que en un entorno de trabajo remoto pueden ser un activo tecnológico importante. Son muy buenos probando nuevas herramientas y usando software, pero también pierden la concentración fácilmente. Son el miembro del equipo más propenso a apagar la cámara en una reunión, abrir otra ventana y empezar a navegar por la red, así que sí que conviene gestionarlos. Eso sí, con un poco de espacio y un problema práctico que resolver, los virtuosos pueden ser muy productivos.

Los aventureros (ISFP): partidarios de la versatilidad

Los Aventureros buscan puestos que les den un amplio margen de maniobra para hacer las cosas a su manera. Los entornos cerrados que giran en torno a tradiciones muy arraigadas y procedimientos estrictos son poco atractivos para esta personalidad. Los Aventureros son personas espontáneas, cautivadoras y muy divertidas, y desean tener la oportunidad de expresar esas cualidades naturales sabiendo que sus esfuerzos serán apreciados.

A este grupo le gusta vivir el momento y puede llegar a estar completamente envuelto en su trabajo. Al trabajar desde casa y sin que sus compañeros les controlen físicamente, pueden agotarse con bastante facilidad, por lo que hay que recordarles que se tomen una hora para comer y que terminen la jornada laboral a una hora razonable. Su energía es un activo, pero a veces necesita ser aprovechada y dirigida por otros en la dirección correcta.

Los mediadores (INFP): Idealistas reflexivos

Los INFP son personas de ideas claras, con un sistema de valores bien definido, y a menudo pueden perderse en su imaginación y sus sueños. Aunque aportan intensidad y entusiasmo a los proyectos, a menudo les resulta difícil mantener su entusiasmo durante mucho tiempo. Dondequiera que se encuentren en la escala laboral, intentan cultivar una conexión emocional y moral con lo que hacen, buscando la seguridad de que sus esfuerzos diarios están ayudando a otras personas de alguna manera.

Este tipo tiende a tener unos valores muy arraigados, lo que puede causar problemas porque las frustraciones se pueden agudizar cuando se les ofende. Esto se amplifica cuando se trabaja a distancia, ya que las frustraciones pueden persistir durante más tiempo. Por ello, sus superiores tienen que tratar de animarles a sacar a la luz cualquier preocupación que tengan. La clave para sacar lo mejor de este grupo es fomentar y reforzar el sentido de su trabajo. En otras palabras, si sus proyectos se alinean con sus valores, este grupo puede ser una fuerza imparable.

Los logistas (INTP): analistas objetivos

Para los logistas, los ingredientes de la satisfacción en el trabajo son bastante sencillos. Las personas con este tipo de personalidad anhelan la estimulación intelectual, la libertad para perseguir sus ideas y las oportunidades para resolver retos desafiantes. Y si pueden satisfacer estas necesidades con la mínima cantidad de obligaciones sociales y tareas administrativas monótonas, mucho mejor. Estas personalidades tienden a vivir en sus ideas, y se les ocurren pensamientos e ideas más rápido de lo que se les ocurre qué hacer con ellas. A veces, pueden sentirse irritados cuando los jefes o los compañeros de trabajo les obligan a ir más despacio y a pensar en cómo poner en práctica sus ideas, pero a largo plazo, estos compañeros pueden ser el secreto del éxito de sus ideas.

Se trata de ersonas ambiciosas que aman los patrones, se dan cuenta rápidamente de las discrepancias y aprecian la competencia y la lógica. Les encanta estar solos y necesitan que se le dé libertad para hacer las cosas de forma original y que se le escuche. Su punto débil es que a menudo no comparten las decisiones y las soluciones, y ese rasgo puede acentuarse aún más cuando se trabaja desde casa. Si hay un INTP en tu equipo, anímale a utilizar documentos y software compartidos en la medida de lo posible.

Los emprendedores (ESTP): enérgicos solucionadores de problemas

Son personas que buscan el riesgo y se esfuerzan por resolver grandes problemas a un ritmo rápido. Les apasiona lo que hacen, pero también pueden impacientarse con los proyectos a largo plazo, ya que su capacidad de atención es escasa. Los emprendedores pueden ser un activo importante para cualquier equipo, pero también pueden ser difíciles de gestionar porque no son especialmente respetuosos con las normas.

Para trabajar con ellas es importante tratar que las cosas sean divertidas y dinámicas. Este tipo de personalidad es muy impaciente, así que ofréceles tareas diarias en lugar de objetivos a largo plazo. También suelen ser muy buenos apagando fuegos, porque la emoción del momento les resulta emocionante. Como regla general, los emprendedores son muy buenos para pensar «out of the box», así que trata de aprovechar esta creatividad para mantenerles motivados.

Los entusiastas (ESFP): improvisadores apasionados

Independientemente del puesto que ocupen en el trabajo, los entusiastas comparten el deseo de hacer que el entorno sea lo más agradable posible. Son enérgicos, creativos y tienen un talento natural para la interpretación, por lo que suelen dedicarse a profesiones creativas o artísticas. Pero aunque les gusta ser el centro de atención, también son simpáticos, cálidos y generosos. Cuanta más libertad tengan para satisfacer sus necesidades, mejores serán los resultados, siempre y cuando sepan cuál es el objetivo.

Los artistas necesitan tiempo para brillar delante de los demás, por lo que el trabajo a distancia puede agotarlos. Siempre que sea posible, haz que participen en vídeos, podcasts o cualquier proyecto que implique una actuación creativa. También serán magníficos en los lanzamientos a distancia, ya que aportarán una energía de persuasión que de otro modo podría faltar a través de la pantalla del ordenador.

Los activistas (ENFP): motivadores imaginativos

Son personas perceptivas, a las que les gusta experimentar y explorar. Los activistas tienen una naturaleza fuerte e intuitiva y les gusta estar rodeados de otros, operando desde los sentimientos por encima de la lógica. Lo más importante es que se sienten más motivados por los objetivos del corazón que por el dinero. Hay dos cosas básicas que los activistas buscan sobre todo en el lugar de trabajo: La posibilidad de explorar nuevas ideas y la oportunidad de llevar a cabo esa búsqueda junto a otras personas que comparten su entusiasmo. Estas cualidades se manifiestan en todos los niveles jerárquicos, aunque los ENFP preferirían que no hubiera apenas jerarquía. Las personas con este tipo de personalidad poseen calidez, creatividad y una mentalidad abierta que las convierte en excelentes oyentes.

Este grupo destaca tanto en la generación de ideas como en los proyectos colaborativos, por lo que serían un activo importante en las sesiones de brainstorming y en cualquier pensamiento que pueda tener un gran alcance. Su principal debilidad es que no son los mejores para empezar los proyectos y terminarlos, por lo que los plazos pueden ser un problema. Esto puede agravarse cuando se trabaja a distancia, ya que no siempre ven los mensajes o responden con la suficiente rapidez. Como resultado, a menudo necesitan que se les gestione con sutileza para poder aprovechar su creatividad.

Los innovadores (ENTP): exploradores emprendedores

Las personas con este tipo de personalidad creen firmemente en la meritocracia y esperan que sus ideas sean escuchadas por los que están por encima de ellos. También esperan un debate intenso entre sus compañeros y exigen que sus superiores ofrezcan nuevas soluciones e ideas independientemente de su posición. Aunque no siempre es así como se desarrollan las cosas en la realidad, los ENTP saben qué buscar y pueden evitar aquellas empresas muy jerárquicas con las que de otro modo tendrían problemas.

Este tipo de personalidad es lógica, racional y objetiva, pero necesita una estimulación mental constante. Suelen ser buenos líderes y gestores, prefieren centrarse en las grandes ideas y se resisten a las tareas repetitivas y rutinarias. Se les da muy bien debatir y tiende a ser genial en las nuevas ideas y productos, así como en las discusiones más grandes sobre cómo hacer avanzar el negocio. También son expertos en impresionar a los clientes y en hacer propuestas de nuevos negocios, por lo que nos conviene que estén presentes en cualquier llamada de Zoom que pueda tener un impacto potencial en el negocio. Solo tendrás que recordarles que se silencien de vez en cuando, porque, si no se les controla, pueden dominar la conversación.

Los ejecutivos (ESTJ): organizadores eficientes

Este tipo está formado por personas con capacidad de decisión pragmática que son tradicionales, organizadas, trabajadoras, metódicas y leales. A este grupo le encanta organizarse a sí mismo, a otras personas y al mundo que les rodea, lo que puede ser una ventaja, pero también puede hacer que parezcan mandones y un poco agresivos, sobre todo cuando dan instrucciones sin ningún contacto cara a cara. A menudo necesitan que se les recuerde que deben tener tacto con los demás, sobre todo en un entorno en el que se comunican principalmente por correo electrónico o aplicaciones tipo Slack, WhatsApp o Discord, lo que puede dejar sus frases abiertas a una mayor interpretación.

Los cónsules (ESFJ): colaboradores solidarios

Las personas con el tipo de personalidad ESFJ prosperan en el orden y la armonía social, y utilizan su calidez e inteligencia emocional para asegurarse de que cada persona conoce sus responsabilidades y es capaz de hacer lo que tiene que hacer. Son un grupo sociable, amable y considerado, y suelen anteponer las necesidades de los demás a las suyas. Son buenos comunicando directamente con sus compañeros y comprobando que se sienten bien.

Como la gente que trabaja con ESFJ se siente muy cómoda, es el mejor tipo de personalidad para los gestores de proyectos. Son organizados y reflexivos, por lo que son geniales para llevar a cabo proyectos a tiempo. Gracias a su naturaleza cariñosa y paciente, también serían una gran elección para la incorporación remota de nuevos empleados.

Los protagonistas (ENFJ): facilitadores compasivos

Este es otro grupo de líderes naturales, pero a diferencia de sus colegas ENTP, este tipo de personalidad se deja llevar más por la intuición y los sentimientos que por la lógica y la racionalidad. Si son directivos, son del tipo inspirador, es decir, muy proactivos, pero también muy empáticos con las necesidades de los que les rodean.

Tienen una personalidad diplomática, centrada en las personas, y tienden a olvidar sus propias necesidades en favor del bien común, lo que a veces puede ser perjudicial a la hora de terminar sus propias tareas. Es buena idea que los ENFJ dirijan las discusiones del grupo, incluso si no tienen un papel de liderazgo. Son buenos en cualquier situación que implique discusión, consenso y la unión de personas e ideas.

Los comandantes (ENTJ): estrategas decisivos

La eficacia y la claridad de la comunicación de los ENTJ son muy valoradas por los demás, su liderazgo es admirado y su capacidad para hacer las cosas es inigualable. Dicho esto, algunas situaciones son más apropiadas para los comandantes que otras: todas estas cualidades apuntan a un papel directivo o ejecutivo, por lo que cualquier posición que implique ausencia de liderazgo es muy poco deseable. Lo que mejor saben hacer es hacer valer sus opiniones, tomar la iniciativa y lograr éxitos que otros creían imposibles.

Les encanta romper los límites e identificar soluciones. Valoran el conocimiento y tienen poca paciencia con la ineficacia. Por encima de todo, les gusta fijar objetivos, estructurar y organizar. Suelen ser carismáticos y seguros de sí mismos, y pueden motivar a los demás hacia un objetivo común. A este tipo le gustan naturalmente las grandes decisiones, y eso puede crear problemas cuando se trabaja desde casa. No siempre ven los detalles más finos cuando implementan los planes, y en un entorno de trabajo remoto les hace correr el riesgo de imponer decisiones sin tener en cuenta las opiniones de los demás. Para sobresalir de verdad, los ENTJ tienen que recordar que es necesario un equilibrio entre dirigir y consultar.

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