Eficiencia VS Eficacia. ¿Cuál es la diferencia?

éxito

La eficiencia y la eficacia son dos palabras de moda que se utilizan cada vez más en el mundo empresarial y en nuestros planes de organización personales. Sin embargo, con frecuencia se emplean de forma incorrecta y son malinterpretadas. Incorporar metodologías que sean al mismo tiempo eficaces y eficientes son el objetivo de todos nosotros y de los gestores de proyectos. Por eso, conocer la diferencia entre los dos términos es el primer paso para desarrollar prácticas más productivas.

¿Cuál es la diferencia entre eficiencia y eficacia?

La eficiencia es hacer las cosas de la manera correcta, mientras que la eficacia es hacer las cosas correctas. Algo es efectivo si produce el resultado deseado, mientras que es eficiente si funciona con el menor uso de recursos. Por tanto, es posible ser eficaz sin ser eficiente y viceversa.

Por poner un ejemplo y entender mejor la diferencia, te planteo estos escenarios:

  • Eficiencia. Sofía desarrolla un correo electrónico de ventas genérico que puede enviar a 100 clientes potenciales cada día. Sin embargo, solo el 2% de sus correos electrónicos conducen a una venta.
  • Eficacia. Diego investiga clientes potenciales y crea un correo electrónico personalizado para cada uno. Envía diez correos electrónicos al día y el 40% de sus correos electrónicos conducen a una venta.

Sofía ha encontrado una manera de maximizar sus horas de trabajo, en lo que respecta a los contactos con los clientes por hora. Tiene los mismos recursos que Diego (tiempo, esfuerzo, lista de clientes potenciales, etc.) pero logra más conexiones. En otras palabras, Sofía ha maximizado su producción, con la misma información que Diego Ha simplificado el proceso de llegar rápidamente a un gran número de clientes.

Diego, en cambio, tiene una estrategia para cerrar ventas con mayor regularidad. Dedica más tiempo y recursos a cada correo electrónico, pero ese esfuerzo se ve recompensado con una mayor tasa de éxito. Diego ha priorizado el desarrollo de relaciones significativas sobre el contacto con el máximo número de clientes en el menor tiempo posible. Se ha centrado en el objetivo de vender los productos de la empresa en lugar de realizar esa función rápidamente.

Aquí hay un desglose rápido de las diferencias entre eficiencia y efectividad:

diferencias entre eficiencia y eficacia

¿Podemos ser eficientes y eficaces al mismo tiempo?

La respuesta es . Aunque la eficiencia y la eficacia se centran en aspectos diferentes de una empresa que funciona bien, no se excluyen mutuamente.

  • Proceso ineficiente e ineficaz: Juan redacta un correo de ventas genérico y lo envía a veinte clientes potenciales al día. El 1% de sus correos se traducen en una venta.
  • Proceso eficiente y eficaz: Laura redacta un correo de ventas parcialmente genérico y luego incorpora la investigación de los clientes para hacer que cada correo tenga un componente de personalización. Lo envía a veinte clientes potenciales al día y el 30% de sus correos conducen a una venta.

Como puedes ver, todas las empresas quieren tener un empleado como Laura. Ella ha desarrollado un sistema más eficiente que el de Diego, sacrificando solo un poco de eficacia. Juan por el contrario es un estorbo para el negocio. Sus tácticas no son efectivas a la hora de conseguir ventas, y emplea esas tácticas de forma ineficaz.

¿Qué viene antes, la eficacia o la eficiencia?

El primer paso para hacer una empresa productiva es centrarse en la eficacia, incluso a costa de la eficiencia. Una vez que una empresa pone en marcha prácticas eficaces, la empresa puede empezar a hacer que esas prácticas sean más eficientes. La eficacia debería ser la primera prioridad de cualquier empresa, seguida del desarrollo de prácticas eficientes. Piénsalo así: si es la primera vez que haces una tarta de manzana, ¿te preocupa más elaborar un postre rico u hornearlo en tiempo récord y con el menor número de manzanas? Está claro que es más importante ofrecer un postre bien elaborado que hornearlo de forma eficiente.

En la misma línea, las empresas deben esforzarse por ejecutar sólo las tareas que le conduzcan eficazmente a generar beneficios y crecimiento. No importa que una empresa pueda desarrollar un proyecto con pocos recursos en un corto espacio de tiempo si ese proyecto no se alinea con los objetivos corporativos.

El mayor problema de priorizar la eficiencia sobre la eficacia es que las personas pueden no llegar a realizar sus tareas porque se quedan atascadas tratando de optimizar su realización. Lo primero que hay que hacer es aprender a realizar una tarea, aunque sus métodos no sean óptimos. Luego, puedes iterar y mejorar, haciendo más eficiente la realización de tu tarea efectiva.

¿Cómo conseguimos un equilibrio de eficacia y eficiencia?

Como probablemente ya sabrás, equilibrar la eficacia y la eficiencia es el Santo Grial para cualquier empresa. Si la eficiencia es hacer las cosas de la manera correcta y la eficacia es hacer las cosas correctas, entonces un buen equilibrio de ambos significa hacer las cosas correctas de la manera correcta.

Eso significa empezar con una solución, aunque sea imperfecta, para un problema. Luego, aplica esa solución y aprende de ella. Por último, utiliza tus experiencias para determinar las mejores formas de mejorar esa solución para aumentar la eficacia.

Encontrar el equilibrio entre eficacia y eficiencia es el objetivo final, ya sea a nivel personal o corporativo. Trabaja para encontrar los métodos más eficaces y luego ajústalos para maximizar la eficiencia, y te habrás posicionado para ser productivo y tener éxito.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba